
Los Domingos es una película española de drama dirigida por Alauda Ruiz de Azúa y protagonizada por Blanca Soroa, Patricia López Arnaiz, Miguel Garcés, Miguel Garcés, Mabel Rivera y Nagore Aranburu.
Va de una adolescente que quiere meterse a monja.
A este largometraje le fue bien en taquilla y ganó la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián.
Sin embargo, yo lo recuerdo porque aniquiló a Sirat en los premios Goya.
¿Merecía la victoria?
¡Claro!
No presume una dirección tan fresca como la de Óliver Laxe, pero sí tiene más sustancia.
Los Domingos es sobria, sencilla, humilde.
No exhibe pretensiones visuales ni estéticas. Y casi que ni tiene música.
No obstante, pone a temblar la mesa de los almuerzos familiares y es experta en hacer debatir al público.
La cineasta está iluminada por una divina trinidad en séptimo arte: dirección, guion y actuaciones.
Y lo mejor de Los Domingos son sus diversas perspectivas. Cada quien le reza a un santo diferente:
- Pérdida.
- Deudas.
- Evasión.
- Costumbres.
Uno comprende los intereses de los personajes, entre líneas, con las sutilezas de los silencios y de las insinuaciones:
Entre parlamentos ingenuos, tan propios de la primera juventud, que me hicieron percibir a Los Domingos como una cinta universal. Con un conflicto inmutable, aunque la protagonista hubiese querido dedicarse a gamer o a trapecista del Cirque du Soleil.
Las actuaciones en Los Domingos
Me encantó el trabajo de Blanca Soroa:
Expone sus cuitas con el dramatismo necesario y sin malgastar líneas:
- Cuando le confiesa sus planes a su tía, es evidente el peso que está descargando: todo lo que había callado y cuánto le dolía.
- En cómo el trauma con la muerte de su madre le influye apatía hacia la nueva pareja de su padre, como en Hamnet.
- Y en cómo se convence de que mudarse a un convento es la voluntad divina, ante el dolor de un súbito fallecimiento.
Espléndido debut.
Mientras que el personaje que no me convenció fue el de Patricia López Arnaiz:
Para mí, quedó subrayado, caricaturesco; y excesivamente explícito, en contraste con el carácter introspectivo de esta obra.
¿Un ejemplo?
Cuando contempla, entre sollozos, a su sobrina en la iglesia.
(Fue demasiado).

Mi opinión de Los Domingos
De Los Domingos, me encanta todas las emociones que puede producir:
Pena, indignación y -sobre todo- cringe.
Pero, no se la recomendaría a todo el mundo:
Si tú eres un espectador más impresionista, que prefieres que la cinta te sacuda en tu asiento, tipo La Sociedad de la Nieve y As Bestas, olvídate de Los Domingos.
Este largometraje es demasiado realista y se basa en problemas cotidianos: préstamos con el banco, un matrimonio en declive… tú sabes.
Para mí, Los Domingos es buena: madura y con diversos puntos de vista. Y para los más espabilados, hasta una lección de paternidad.
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